miércoles, 6 de junio de 2012

Danmaku!, 666 bullets from hell (parte I)






Un friki de los de internet me dijo en una ocasión, que no tenía huevos de crear un mundo nunca visto, una odio-sea post nuclear del copón, mezclada con fantasía urbana, mitos nórdicos y pajas mentales, todo ello narrado en clave de anime. Pues bien, caballeros, a día de hoy, yo me fumo un puro a la salud de ese friki. Puro que presumiblemente habré comprado con los pingues beneficios de las ventas de este gran juego...

Bromas aparte, "Danmaku!" es una ambientación alternativa para el universo de Héroes que iré exponiendo poco a poco en mi blog para que la espera del correo que tiene que llegar a nuestras casas (y la llegada de otros artículos relativos a las reglas) se nos vaya haciendo un poquito más corta.

Como su propio nombre indica (danmaku, lit. "Cortina de Balas") que es un término que se utiliza para definir a esos juegos clásicos de disparos; esta ambientación está especialmente influenciada/ inspirada por grandes juegos del género tales como Mushihime-sama, Ikaruga y otras maravillas del género.

Así mismo, existen constantes referencias en los nombres de los lugares y gentes, bien a la mitología/ cuentos clásicos japoneses (como es el caso de los Sansukumi), a la mitología nórdica y a otros detalles que espero que descubráis por vosotros mismos.

Ahora, sin más preámbulos, Gracias por leerlo y disfrutarlo…

Un día cualquiera en la corte

-          
-          ¡Aquí está su reino majestad sama!- Exclamó Ren rebosante de una jovialidad antinatural  y señalando nerviosa al mapa de letras verde clavado sobre la mesa.
 – Le complacerá saber, que su padre lo dejó todo en orden a su muerte: Nuestros ríos siguen corriendo caudalosos, las montañas siguen todas apuntando al cielo y los trenes siguen saliendo orgullosamente a su hora, puntuales, como un reloj Hen. De hecho, ¡lo verifiqué todo esta mañana temprano!
-          Bien, bien, suena  un poco mentira, pero bien-. El Emperador Zero asintió recolocándose sus gafas de sol y crispado por la aptitud de su maid. Algo malo se traía entre manos.
-          Todos sabemos que su padre, el rey Diez era un poco…<<así>> y que…Bueno, hizo algunas cosas regulín, que…
-         Ahórrame esas historias, - la interrumpió el joven heredero-, todos conocemos la expresión, <<me cago en Diez>>, ¿a qué viene esto ahora?, ¡te he pedido el estado del tesoro!
-          Verá Majestad, me he tomado la libertad de prepararle… ¿Cómo se dice?, ¡ah sí!, un… <<tutorial>>, para informarle del estado de su reino; el otro día me dio por curiosear en la biblioteca y  descubrí que su padre había dispuesto algunas cláusulas interesantes en su testamento. Ahora, si me permitiera comenzar por el principio…
Desde luego,  había que reconocerle el mérito a la muchacha de las gafas. Siempre encontraba nuevas y oportunas formas de torturar a su señor a golpe de protocolo.
-         Ese viejo verde sólo causaba problemas- el mosqueo del bien amado emperador Zero iba en alarmante aumento y ahora todo aquello no hacía más que producirle alergia.   -¿Pretendes darme a mí, lecciones de historia?, ¡no tengo porqué soportar esto! ¡Yo, el más grande guerrero de todos los tiempos!, detrás de mí, mis enemigos yacen abatidos bajo la sombra que proyectan mis innumerables éxitos: Yo, el vencedor de, el que derrotó al dragón Fafner, victorioso en las batallas de no sé qué y no sé cuantos...
-          Que sí, que sí-, asintió la muchacha de grises coletas, con su pícara sonrisa -, y luego añadió, así en bajito, venga Majestad, no empiece a inventarse nombres otra vez.
-          ¿Dijiste algo,Ren?
-          Nada, por supuesto, que usted es sin duda el más grande, nada que ver esos otros ocho hermanos más otros tantos bastardos, que dicen ser los más grandes guerreros de todos los tiempos.
-          Menos cachondeo. Sabes perfectamente lo mucho que me preocupo por este país. Si no fuera por mí, todo este chiringuito ya se habría ido al garete hace mucho tiempo. Que si el estado del tesoro, que si esto y lo otro, y luego está el tema de la princesa Angélica, ¡ay!, ojalá mi padre hubiera conseguido colársela a Sora, el Duque de Titania, seguramente ahora viviríamos mejor.
- ¡Y yo mucho más tranquila!, protestó Ren ruborizándose-, la señorita lo que es, es una maldita pervertida-.
 La maid, una de las muchas asignadas al príncipe maldito tras la muerte de Diez, era la favorita de Zero, pero también de la hermana mayor de Zero, no queráis saber en qué términos…
-Oh vamos por favor, majestad, esta vez le he traído un libro muy bonito-.
 El libro, dicho sea de paso, tenía pinta de trucadísimo, con unas letras sospechosísimas en la portada, que venían a poner algo así como, <<Cuentos del el nene y la nena>>.
-          Vamos majestad, que viene el avión, diga ahhhh.
-          ¿Cómo que ah?...¡¡¡¡Ahhhhhhhg!!!!.

Introducción

Permíteme que te ilustre. Todo este mal rollo del Ragnarok comenzó aquel año…
Cuando a nuestro Amado Líder espiritual se le fue la pinza y lanzó sus misiles nucleares en un arranque de ira, por la crisis energética global y porque se lo ordenaban sus dioses. La ironía fue que uno de ellos impactara contra el acelerador de partículas; ese que pensábamos que no servía para nada y se estropeaba con miguitas de pan cada dos por tres.
Lamentablemente esto provocó un agujero negro de proporciones épicas, lo cual nos lleva al punto en que nos encontramos actualmente, en el año 2XXX. En el archipiélago de Ohoyashima, las ocho islas….Más o menos. ¿He dicho ya que el Reino del Agua se hundió en el mar?, pues como te lo cuento, sin embargo todavía continúa subsistiendo parte del País de Hielo.
Algo es algo.
Pero de eso hace ya mucho tiempo. Algunas de ellas permanecen aisladas tras el Telón de Acero de Hellfrost, una gran muralla de Acero construida hace siglos que separa la parte oriental y occidental de las islas. De lo que sabemos sobre el resto, hablaremos a continuación.
Este mundo en el que nos hayamos inmersos es un lugar de cielos azules y rocosos cañones, que combina la poderosa magia alquímica con maquinaria de guerra propia de la Revolución Industrial.
En estos tiempos de ultraviolencia y steampunk raro y bizarro existen tres reyes. A esos tres reyes, se les conoce como los Sansukumi. Cada uno de los tres, desea para si las ocho manzanas de Iðunn, que juntas proporcionan a la Diosa la energía de un nutritivo desayuno. Algunos eruditos afirman que son esas manzanas las que le ayudan a mantener su poder, de modo que quien las encuentre, conseguirá como recompensa un sillón de cuero del bueno en el Valhalla.
El problema de estos tíos es que son unos pedazos de gañanes que no siguen todos los mitos a pie juntillas, así que ya vamos mal; cada uno de ellos desea las manzanas para sí, por decirlo suavemente, por "motivos equivocados".
El primero de los Sansukumi es Kaeru Kustard, de la Confederación del Metal. Más conocido como el Emperador Zero, es un narcisista apabullante, con su impoluta chaqueta siempre encima de sus hombros; aunque secretamente se comporta de un modo bastante friki, además de ser incapaz de mantener la boca cerrada más de cinco segundos seguidos. Las malas lenguas dicen que busca las manzanitas para vencer su "pequeño" problema con las mujeres a pesar de que lo todo el mundo cree es quiere es dominar el mundo para así convertirse en el amo y señor del universo. Ya sabéis lo que suele decirse: Hombre pequeño, grandes aspiraciones.


La segunda de nuestra leyenda es Ageha  Chou del país de Hellfrost, el Reino de Cristal. Una zorra gótica con el corazón de hielo, tendencias masoquistas y un extraño fetiche por el pelo,  (literalmente un henge del tipo kitsune). Busca las manzanas, para un aumento de pecho (que en los tiempos que corren están por las nubes) y ya de paso, para vengarse de sus otras dos hermanas mayores, que van de  <<enteradillas>> por la vida, reviviendo en el proceso  algunas armas antiguas con potencial para destruir el mundo.
Ageha gobierna una especie de régimen comunista y anda por ahí  rodeada de robo-gorilas de estos que vuelven loco al ninja de bufanda roja y aspecto futurista de aquel videojuego que empieza por “stri” y termina por “er”.
Debe tratarse de alguna otra extravagancia de las suyas.



El tercero en discordia es Shin-Namekudshi, un pedazo de globo de chiste, un baboso pirata con muy mala leche (y peor aliento) muy codicioso. La mejor forma de describir al “gobernante” del ardiente y desértico País del Fuego es como una inmensa bola de helado que se estuviera derritiendo constantemente.

No sería tan malo de no dejarse influenciar constantemente por su harem de El Ocho, que son las que exigen y llevan los pantalones en casa, (metafóricamente hablando).
Nadie sabe porqué Namekudshi desea las manzanas para sí, pero puedes apostar a que entre sus planes está el de montar un casino en alguna parte…
Anteriormente a esto existían dos reyes más, pero algo malo ha ocurrido. Alguien los ha asesinado alterando de una forma inesperada el equilibrio de poder, por lo que la situación comienza a ser un pelín preocupante.

El Abuelo Mugen del País de Madera, un lugar de frondosos bosques y belleza cruel era hasta hace unos meses el rey de los elfos de Marillion. Ahora el país está gobernado por su nieta, quien ostenta el título de Mushihimesama. El Caballero Negro del País del Viento es el segundo de los asesinados.
A fin de asegurar sus posesiones, se  cuenta que Kurogane había llegado a construir algún tipo de Máquina Espiritual que podía absorber el poder de las manzanas de Iðunn. Incluso se dice que el Legendario Caballero Negro habría llegado a experimentar con sus propios genes antes de que fuera traicionado por uno de sus alquimistas.



En las calles se habla de un asesino que se hace llamar Togo. Ambos fueron asesinados a estilo profesional, lo cual es aceptable, aunque haya algo muy raro todo el asunto. Y claro, los Sansukumi están que trinan pensando cuál de ellos lo habrá contratado y quien será el siguiente en su lista de <<a matar>>. Y en este punto del follón es exactamente dónde nos encontramos.
Y sí, falta un país. No se me había olvidado, es que simplemente van a su bola.
El último de nuestra lista es Esprade, el País de Piedra de los enanos situado bajo la superficie de la Isla de Gunkanjima. Herméticos como ellos solos, y obsesionados por las Tecnologías Perdidas, se rumorea que esos cabezas cuadradas están gobernado por algún tipo de Bot encerrado en su laberinto subterráneo de origen volcánico. Todo lo que te interesa saber de ellos es que fabrican aparatos de Mechatecnology (también conocidos popularmente como Mechabastards) y otros cachivaches artesanales de la prestigiosa marca Edelweiss, que tienen a bien en vender al mejor postor entre el resto de los países en disputa…y con este último apunte creo que será suficiente…Al menos por el momento…

PD. Perdón por no saber o no tener tiempo para dibujar yo mismo todos estos conceptos U__U nos vemos en la próxima entrega...

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